La renuncia consumada de Marcela Losardo como ministra de Justicia y la designación de su remplazo, Martín Soria, pertenecen a un plan de la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner para cooptar los primordiales cargos ejecutivos y fiscales que cubren al Poder Judicial.

En contrapartida, el presidente Alberto Fernández pierde poco a poco más espacios de poder en el Gobierno, lo que empezó a afectarlo anímicamente, apuntó el periodista Eduardo Feinmann en el software +Voces, del canal LN+: “En el ambiente ven al Presidente desorientado y también iluso, y no tienen la posibilidad de pensar que la haya entregado de esa forma. Fernández y Losardo eran hermanos de la vida; es mucho más, Alberto le ha contado a sus íntimos que mientras que hacía política,  le daba el dinero para subsistir”.

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