Que la pandemia afectó la economía mundial y el rumbo de los negocios es algo conocido. Pero se puede pensar que al nivel de Rihanna estas cosas no suceden.

Error grave. La artista de 32 años, prácticamente absolutamente distanciada de los niveles, está abocada tiempo atrás a los proyectos empresariales en los rubros de hermosura, moda y cuidados de la piel. Pero no le va bien en todos. Entre sus apuestas, estaba Fenty, su línea de tendencia que notificó el cierre de sus puertas al público.

La verdad es que con una fortuna estimada por Forbes en 600 millones de dólares americanos, no obstante, la alcanzó la crisis sanitaria y se vio obligada a ofrecer por terminada, por lo menos de momento, entre las patas claves de su negocio.





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Apuesta Exitosa