Horacio Verbitsky fue quien inició el escándalo. No fue por una investigación, sino más bien por una confesión: contó de qué forma había accedido a la vacuna para impedir el coronavirus merced a su amistad con Ginés González García. El periodista lo ha dicho en radio y desató un escándalo que acabó con la renuncia del ministro y un golpe al Gobierno con el que se identifica. Verbitsky volvió a referirse al tema y solicitó perdón, reconoció que fue un fallo y trató de espantar cualquier interpretación sobre su accionar. “Mi vacunación en el Ministerio de Salud fue un fallo grave, del que me arrepiento, y por el que solicito excusas. Acepto sin disculpas la parte que me toca y acepto todas y cada una de las críticas recibidas”, aseguró. 

Verbitsky explicó mediante un artículo anunciado en el lugar Cohete a la Luna, donde relató su versión de los hechos. En el artículo hay autocrítica, protege a Ginés y acaba con una ironía: “El único consuelo es constatar cuánta gente digna y pura nos circunda y no nos habíamos dado cuenta”, afirma al cerrar la carta.



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