Entre los superiores inconvenientes en el planeta de hoy es la carencia de comunicación. Nos encontramos conectados, vinculados, en contacto, si bien no comunicados, en todo el sentido de la expresión. Lo observo todos los días en las compañías de diferentes países con las que trabajo como su entrenador ejecutivo.

Hacer llegar es considerablemente más que reportar y poner alerta al otro de las cosas y los pensamientos. Es confirmarnos de que la otra sección comprendió y recibió el mensaje precisamente y sin distorsiones. Y es estar libres a recibir sus impresiones: el retroalimentación.



Apuesta Exitosa