Tras su áspera salida del «Cantando 2020«, certamen del que renunció a causa del estado de salud de su padre, Jey Mammon empezó su sendero como conductor de «Los Mammones», por América televisión. Allí, el comediante y también imitador efectúa entrevistas a diferentes personalidades del medio, como sucedió en la día de ayer, en el momento en que el Mono de Kapanga se presentó en los estudios para hablar con el humorista, donde lo dejó en absurdo después de una pregunta íntima.

En la mitad del ping-pong de cuestiones y respuestas, el presentador de televisión averiguó: «¿Cerveza o fernet?». «No tomo alcohol, 27 años, diez meses y 12 días sin tomar. Lo celebro cada día, celebro estar vivo cada día», respondió el artista. Tras escucharlo, Jey valoró: «Me agrada eso de que lleves la cuenta y que lo celebres cada día. Precioso mensaje. aprendí bastante de Andrea Rincón, de ahí que le deseo mandar un beso grande. dejé el pucho merced a . En el momento en que veo gente resiliente de la vida, que deja lo malo, digo: ‘¿por qué razón no voy a poder?’. Acaban siendo un caso de muestra sin quererlo».

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En otro fragmento de la entrevista, Jey Mammon le preguntó al Mono de Kapanga sobre su enfrentamiento con el expresidente Eduardo Duhalde, situación que plasmó en la canción «El mono relojero». «La hicimos en el año 97, en el momento en que Duhalde tuvo la ‘feliz’ iniciativa de mandarnos a reposar a las tres de la mañana. Algo semejante a eso que ocurre en este momento, pero sin pandemia. O sea inusual y es legible, si bien no sé si es la solución. En esa temporada quedaban sueltas tropas de ‘orcos salvajes’ por las calles», contó.

Después, el artista descubrió que tuvo un frente a frente con Eduardo Duhalde. «En un acontecimiento que tocamos se encontraba Duhalde. Estuvo bueno. Esos acontecimientos de final de año, había unos cuantos políticos. Y vinieron los organizadores a decirnos que se encontraba presente, y si podíamos eludir tocarla. Les afirmamos que ‘evidentemente que no’. Lo que sí recuerdo es que sabía exactamente en qué mesa se encontraba y canté viendo para otro lado», recordó.

Finalmente, el Mono de Kapanga se sinceró sobre sus cábalas. «Hay un montón. No piso las rayas de las baldosas. Si la piso vuelvo para atrás. Las escaleras las subo con el pie derecho, y si el último peldaño da con el pie izquierdo retrocedo y doy un salto. No paso por por debajo de una escalera, y el pasado día iba conduciendo el coche y se me cruzó un gato negro, puse marcha atrás y reculé como setenta metros», concluyó.



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