Con un breve retraso por problemas en el Servicio Penitenciario se retomó la audiencia que se le sigue al falso abogado Marcelo D’Alessio y otros imputados por la presunta extorsión al empresario Gabriel Traficante. “En este estadio del proceso mi letrado me sugirió no declarar. Me remito a lo ya declarado y en el proceso haré alguna otra exposición pero por ahora no voy a declarar”. Fueron las palabras utilizadas por D’Alessio, tras lo cual se dio inicio a las testimoniales. 

Pero el testimonio más esperado era el del denunciante.  Gabriel Traficante declaró durante una hora y media respondiendo preguntas del fiscal y de las partes. Allí hizo un raconto de los hechos que terminaron en una denuncia presentada el 19 de diciembre de 2016 y ratificada el 23 del mismo mes y año donde acusa haber sido víctima de una extorsión.  ”Todo comienza 2/11/16, cuando se comunica conmigo un amigo diciéndome que D’Alessio quería verme porque yo estaba en un problema grande”, comenzó. “Vamos al country St. Thomas. Fuimos a su hogar. Me muestra entradas y salidas de llamadas y del país. Me dice que trabajaba en la AfFI y que yo estaba en la causa de la Mafia de los contenedores y que tenía que borrar los números de llamadas. Después me siguió diciendo el poder que ostentaba y me dice que lo más probable que se haga público que voy a sufrir un escrache. Dos horas de reunión fueron”, describió. Traficante aseguró que se fue preocupado y enojado. “Al otro día me encuentro en un bar en inmediaciones de PFA y me decía que era más grave el problema y que el señor Santoro preparaba un informe sobre dos empresas mías y de mi esposa. Me dice que tenía que pagar porque era la única forma de parar la investigación y el escrache. Me dice que hay fotos pero que no me preocupara porque el que manejaba todo era su amigo Rolo. Dalessio se oía convincente y después empezaron llamadas, mensajes, mails, whatssapp”, agregó en su testimonio.

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