Horacio Verbitsky reconoció esta mañana que llamó al ministro de Salud, Ginés González García, para vacunarse contra el coronavirus. El funcionario nacional le mencionó que debía dirigirse al Hospital Posadas para recibir el antídoto, pero mientras que se iba a ese nosocomio recibió otra llamada. En esta, le señalaron que se dirija al Ministerio de Salud. En ese sitio, el periodista recibió la Sputnik V. El hecho produjo indignación y se aúna a las polémicas que se propusieron cerca de la campaña de vacunación contra el coronavirus.

La situación que describió Verbitsky no es novedosa, hace semanas la autora Beatriz Sarlo reconoció en TN que le habían brindado la vacuna «bajo la mesa». La intelectual charlaba sobre la corrupción, en el momento en que señaló que no cometió ningún «ilícito». «Es mucho más, me ofrecieron la vacuna bajo la mesa y dije: ‘¡Nunca!, quiero morirme ahogada de Covid’. Conque de momento, ninguno (por delitos)», mantuvo. Las expresiones de la autora no produjeron una fuerte influencia, pero el día de hoy cobran mucho más importancia.

Esta semana, como viene siguiendo El Intransigente, el gobernador santacruceño de la ciudad de Luis Piedra Buena, Federico Bodlovic, se vacunó contra el coronavirus, y por su parte, inoculó a su mujer, Bernardita Manucci, quien se desempeña como jueza de paz, y al chofer personal de los dos. Días después, se conoció que en la ciudad bonaerense de Navarro asimismo se vacunaron a numerosos concejales y gobernantes oficialistas, antes que acaben la inmunización del personal sanitario.

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En Chivilcoy, otra localidad bonaerense, se habrían vacunado numerosos componentes de La Cámpora. Este suceso produjo una fuerte influencia, pues estos no superarían los 25 años de edad. «Geniales desenlaces de la Sputnik en Chivilcoy. Solamente se la aplican, los mayores de 65 años rejuvenecen en el instante. Lo que no se te quita es la estupidez», ironizó el diputado de Juntos por el Cambio, Fernando Iglesias. El gobernador de esa ciudad, Guillermo Britos, desligó al personal del hospital local y responsabilizó al Ministerio de Salud provincial.

El primer hecho de estas especificaciones, sucedió en San Andrés de Giles. Múltiples concejalas se brindaron con la Sputnik V. La influencia de estas inoculaciones provocó que tuviesen que abandonar sus bancas. Desde el momento en que empezó la campaña de vacunación contra la Covid se inició el pasado 27 de diciembre. Por el momento, unicamente se vacunó al 3 por ciento de la integridad de la población. La escasez de vacunas pertence a los fundamentos de esta demora. Argentina solo recibió 1.200.000 dosis.



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