Hasta la muerte. Ese era el límite hasta el que la pareja de una mujer de 40 años quería lastimarla. Hasta que ya no se moviera ni respirara. Hasta que fuera solamente un objeto. Por eso cuando la víctima fingió haber fallecido, el atacante se detuvo.

El hecho tuvo lugar el domingo pasado en una casa de Garín al 300, en Rufino (Santa Fe). El hombre la agredió salvajemente y luego se fue, mientras que la mujer yacía en el piso con más de 20 puñaladas. Cuando pudo, ella se levantó y se apoyó en una silla hasta que pasó una camioneta policial y logró pedir ayuda



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