En una reciente entrevista en La Once Diez, Vero Lozano no ha podido eludir charlar del tema que la puso en el ojo de la tormenta ciertos meses atrás: su broma a Nicolás Wiñazki después de que reclamara, próximo del llanto, que deseaba saber a su sobrina recién natural de plena cuarentena. Leal a su estilo se expresó sobre lo que ocurrió.

Lo que pasó con Nico tuvo secuelas: la multitud que se sintió identificada con lo que decía me odió. Me afirmaron que era indiferente, que no tengo familiares… Pero a todo hay que ponerle un contexto: era el principio de la pandemia, estábamos todos muy sensibles”, apuntó. “En ese instante, tocabas el picaporte y no sabías si te ibas a fallecer”, añadió.





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